Pocas cuestiones concentran hoy tanta atención social como la vivienda. Más allá del debate político y económico, la respuesta pasa también por la arquitectura, entendida como una disciplina capaz de generar soluciones innovadoras, sostenibles y socialmente responsables. En este contexto, el proyecto arquitectónico se convierte en una herramienta esencial para construir un modelo residencial más habitable, eficiente y equitativo.