Este libro ahonda en la naturaleza de la ciudad. En ella percibimos tiempos pasados, remotos y cercanos, y la fugaz vibración del presente. Las ciudades son niñas cuando su tiempo se compara con el humano, y lo seguirán siendo cuando nosotros seamos puro olvido. Ciudades como niñas ofrece sorpresas para la memoria y sabor para el futuro. En él encontrarán replanteos poéticos y cartografías ávidas de símbolos que ayudan a leer la ciudad, su aura y su capacidad de sinestesia.