En Yo no soy creativo, Pepe Serra parte de su propia experiencia -de la infancia inquieta a la rutina profesional, del vacío a la necesidad de volver a crear- para desmontar uno de los grandes mitos de nuestro tiempo. A través de un recorrido que combina reflexión, pedagogía y vivencia personal, el autor plantea una idea esencial: la creatividad no es un talento reservado a unos pocos, sino una forma de estar en el mundo.