El branding es una especie de alquimia donde se combina forma, color, tipografía, imagen, sonido y movimiento. ¿Cómo actúan estos elementos sobre nuestra percepción de las empresas y los productos? Desde Netflix e Instagram hasta Nike y Deutsche Bank, este volumen descompone el ADN de los elementos de diseño que definen las marcas más reconocibles del mundo. A finales del siglo XIX, se empezaron a utilizar símbolos y nombres para identificar distintos productos.