Este libro de Eyal Weizman, fundador de Forensic Architecture, revela cómo el territorio palestino ha sido un campo de batalla diseñado tanto por urbanistas, arquitectes y juristas como por soldados. Y sigue siéndolo a día de hoy. De la petrificación de Jerusalén a las colinas de Cisjordania como tablero estratégico, de los puestos de control que interrumpen la vida cotidiana palestina hasta el cambiante trazado del Muro de Separación, una guerra urbana desplegada desde el espacio doméstico hasta el aéreo.