El día 20 de junio de 1889, Mercè Anzizu i Vila entraba al monasterio de Pedralbes como postulante. Un año después profesó como religiosa y tomó el nombre de sor Eulàlia Anzizu. Debido a una enfermedad cardíaca, sor Eulàlia Anzizu moriría en 1916, a los cuarenta y ocho años de edad, dejando tras ella una fuerte huella en la historia de este monasterio. Mecenas, historiadora, escritora y traductora, sor Eulàlia Anzizu consiguió situar este conjunto monumental como una de las mejores representaciones del gótico religioso catalán