Anillo de oro de 750 con una composición escultórica y contemporánea. Las turmalinas y el topacio crean un delicado juego de luz, color y transparencias que realza la fuerza geométrica de la pieza. Elaborado con acabados de alta calidad, este anillo combina sofisticación, equilibrio y personalidad en una joya única. Una creación de Pilar Garrigosa, artista joyera reconocida por su sensibilidad geométrica y su pasión por las gemas naturales.