A lo largo del turbulento paso del tiempo, el diseño gráfico, con su vívida y limpia síntesis de imagen e ideas, siempre ha transmitido el espíritu de cada época. La disciplina está presente en nuestras vidas en todo momento, ya sea en forma de embalajes minimalistas, anuncios a todo color, gráfica ambiental o elegantes interfaces informáticas. Su función es tanto transmitir información como reflejar las aspiraciones y los valores culturales de la sociedad.