La cerámica rara vez actúa sola. Con frecuencia forma parte de sistemas constructivos complejos en los que se asocia con mortero, acero, madera, vidrio, hormigón o materiales compuestos para responder de manera más eficiente a las exigencias contemporáneas. La combinación de materiales permite optimizar el comportamiento térmico, mejorar la sostenibilidad, reducir el peso de los elementos constructivos o incrementar la durabilidad de las envolventes.