Smiljan Radic acopia obsesivamente lo que ve, lee y encuentra, para luego ensamblarlo en sorprendentes construcciones que nunca dejan de parecer inacabadas, aunque escondan un sofisticado control técnico. Rezumante de referencias e historias, este particular universo que lleva tres décadas en expansión ha sido reconocido ahora con el Premio Pritzker, y para celebrarlo Arquitectura Viva presenta doce de sus trabajos más importantes, precedidos por una reflexión de Fernando Pérez Oyarzun.