Cristina, una adolescente de dieciséis años, vive un despertar emocional al conocer a Joaquín, un joven herido por la violencia y el pasado. Su relación despierta deseos, miedos y secretos que creían dormidos. Ana María, la madre de Cristina, reconoce en esa historia ecos de un amor que intentó olvidar. Entre recuerdos, tensiones familiares y silencios, la novela explora cómo el pasado irrumpe en el presente. Porque el fuego no solo arrasa: también saca a la luz lo que estaba oculto.